Propósito: convencer a la audiencia que podemos convertirnos de mendigos en príncipes, sentándonos a la mesa del Rey.
Introducción: Este día les traigo una invitación muy especial. Algo con lo que nunca hemos soñado. Hace algunos años yo acepté esa invitación, y tengo la confianza de extenderla a usted. Leamos 2S.9.
I- David quería favorecer a alguien de la casa de Saúl, por el pacto que hizo con Jonathan. 1Sm.20:14-16.
1. Sin embargo, la situación política de Mefi-bóset era de muerte. [1]
2. Pero, el rey quería favorecerlo.
3. también nuestra situación es de muerte, pero Dios quiere favorecernos. Rom.3:23.
II- La actitud de David demuestra la actitud de Dios: El Señor siempre está buscando la manera de favorecernos, independientemente de nuestra situación.
1. Él permanece fiel a su palabra y a la integridad de su personalidad. Los hombres preguntan por qué Dios está alejado del mundo mientras pasan tantas injustitas, pero cada día él nos está llamando, nos bendice, y nosotros nos comportamos como ciegos ante tantas maravillas de Dios.
2. El Señor ha venido a buscarte para favorecerte.
II- Un hombre que se llamaba Sibá informó al Rey sobre Mefi-bóset.
1. Dijo que era cojo, V.3. Mefi-bóset estaba cojo porque cuando tenía cinco años, se cayó de los brazos de una mujer mientras huían para no morir, 2S.4:4. La vida agitada que nos ha tocado vivir nos ha conducido a un estado espiritual quebrantado. El pequeño príncipe, Mefi-bóset comenzó a vivir como mendigo, su corta vida cambió por completo, tanto, que ya no podía ni caminar. Todos sus sueños infantiles se frustraron, su vida se destruyó. Amigo, ¿no te ha pasado lo mismo a ti? Ser cojo en tiempos bíblicos era una verdadera tragedia.
2. Sibá dijo que Mefi-bóset dijo que vivía en Lodebar, una región al oeste del río Jordán. Este lugar estaba lejos de Jerusalén, donde Mefi-bóset esperaba no ser encontrado. Pero aún allí, lo llegaron a traer. Dios te llama desde donde estés, el Señor conoce tus condiciones, tus decepciones, y quiere cambiar para siempre el rumbo de tu existencia. Tú estás en Lodebar, pero Dios te llama a Jerusalén, te llama a una forma diferente de vida, digna y llena de bendiciones eternas.
3. Cuando al hombre cojo le dijeron: Mefi-bóset, el rey te llama, su corazón se llenó de temor.
IV- Cuando Mefi-bóset llegó ante el rey tenía miedo:
- Él creía que el rey lo quería matar, y sintió temor.
- Mefi-bóset tenía un duró criterio sobre él mismo, “¿Por qué se fija Su Majestad en este siervo suyo, si soy como un perro muerto?” Hay personas que están en este mundo creyéndose un perro muerto, pero Dios los ha llamado a su presencia.
- Yo te voy a tratar muy bien:
a. Te devolveré las tierras de tu abuelo, V.7. David le devolvería todo lo que le pertenecía, como también la vida eterna nos pertenece a los hombres, He.2:6.
b. Comerás siempre a mi mesa… ¡Qué privilegio más grande para aquel que se consideraba como un perro muerto! El hombre tenía temor, pero era el rey quien le estaba entregando aquellas promesas.
c. A la mesa del rey se sentaban sus hijos, su esposa, y seguramente algunos ministros de su estado. Pero ahora, Mefi-bóset tenía también ese privilegio. ¿Cómo se miraría aquel hombre tullido entrando a la mesa junto a los príncipes? Aunque era tullido, en la mesa tenía la misma condición que los príncipes, pues el rey le había dado ese privilegio.
d. El rey puso a disposición de Mefi-bóset una gran cantidad de criados, para que le sirvieran. Los ángeles han sido puestos como nuestros siervos, He.1:14. Los beneficios que aquel pobre hombre amargado recibió fueron muchos, su vida cambió por la misericordia del rey. Vs.9-13.
Dios quiere darnos una posición única, nos invita a su mesa, y no toma en cuenta nuestras condiciones. Podemos sentarnos a la mesa del gran rey, y sentirnos en iguales condiciones a los mismos ángeles.
Nosotros somos Mefi-bóset, quienes hemos visto muchos sueños frustrados, nuestra vida quebrantada, y hemos procurado estar lejos, como si no quisiéramos ser encontrados. Pero Dios nos conoce, quiere traernos a su lado, quiere darnos privilegios, quiere sentarnos a su mesa, y darnos una condición que nunca esperábamos.
Podemos sentir temor, pero si estamos delante del Rey, todos nuestros temores son destrozados.
Conclusión:
- Este día Jesús insiste en invitarte a la mesa con él. Ap.3:20.
- Quiere darte descanso total, Mt.11:28-30.
- Sibá es un símbolo de Satanás, quien procura quitarte todo lo que te pertenece, Jn.10:10. 2S.19:28, no permitas que él tome lo que te pertenece.
[1] Recuerde que por herencia a Mefi-boset le hubiera correspondido heredar el trono de su abuelo Saúl por ser el único descendiente vivo de esa familia, por esa razón, políticamente, su vida corría peligro.
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